Sensible. Tan sensible que podría caer desplomada al sentir el aire que desprende una paloma al echar a volar. Dónde tan solo una firme y segura mirada me haría derrumbar, perder la razón y de una vez por todas... Hacerle caso al corazón.
Una sensibilidad extraordinaria se apodera de mi ser y me obliga a desenterrar todos aquellos recuerdos fosilizados en mi interior, aquellos que una vez fueron presente y que hoy permanecen enterrados en el olvido, depositados en un interior casi inalcanzable, un interior oculto pero existente. Un interior por descubrir.
Una sensibilidad extraordinaria se apodera de mi ser y me obliga a desenterrar todos aquellos recuerdos fosilizados en mi interior, aquellos que una vez fueron presente y que hoy permanecen enterrados en el olvido, depositados en un interior casi inalcanzable, un interior oculto pero existente. Un interior por descubrir.
Detente. Sin prisas. Párate lentamente a buscar. No te desanimes. Seguramente algún día lo llegues a encontrar. Encontrar que?, te preguntaras.No te cuestiones más, tan solo insiste, algo hallarás, porque ese algo permanece en lo más hondo del fondo del corazón. Allá donde el recuerdo no llega y aquello que la razón desconoce. Un sitio inhóspito lleno de caminos que seguir, un lugar perdido sín fín. Algo parecido a un cuarto ocsuro en el que nunca nadie pudo entrar. Sigue deambulando, no te rindas jamás.

1 comentari:
Pies de Marta Trujillo. Foto por Carlos Rincón.
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