Se tumba en el tejado y deja que pasen las horas. Ve como las nubes marchan, como se consume su cigarro y se le evapora el vino. Su vida pasando ante sus ojos. Hoy es un día más, un día que se va y no vuelve, otro día que deja pasar.
Es el principio del final.
Es el principio del final.
En breves empieza un año nuevo, lo típico: que me traiga lo que no me trajo el 2011... ¡Pero qué cojones! Si ha estado lleno de emociones buenas y malas, de gente que no olvidaré, de momentos que no volverán, que no se perderán, que recuerdo como si fueran ayer... ¿Qué más puedo pedir? Nuevas expectativas, objetivos, saludinero y amor. Qué típico, qué tópico y qué hipócrita... ¡Bobadas! ¿Qué seria un año sin eso? ¿Qué es una vida si no sigues adelante? La vida se compone de segundos, minutos, horas, semanas, meses, años... Y el año se compone de meses, semanas, horas, minutos y segundos. No sé si me explico, ¿alguien me sigue?
Yo vivo mi día a día y así voy componiendo mi año, así se va llenando mi cajita de recuerdos. Es así cómo se nutre mi persona, cómo enriquece, cómo absorbe cada instante, lo interioriza y lo guarda intacto para recurrir a el cuándo sea necesario.

Pero no le importa, hoy repasa su vida y no se arrepiente absolutamente de nada, tiene la certeza de que ha sabido aprovechar cada oportunidad sin necesitar excusa alguna.
Lágrimas, risas y sonrisas. Miradas. Besos. Abrazos. Consejos, historias, viajes, (re)encuentros y despedidas. Lugares, experiencias, personas, momentos, recuerdos... Secretos, detalles, sensaciones, sentimientos y presentimientos. Intentos, caídas y levantadas, instantes, canciones, fechas, logros y fracasos, decisiones,
caminos que andar...
caminos que andar...

1 comentari:
caminos que aun no tienen un final
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