Solía pensar que el amor no era real, tan sólo una ilusión de una niñita encaprichada. Eso es lo que era, una niña envenenada por los sentimientos, cegada por ese pañuelo que tapaba mis ojos, que no me dejaba ver. Siempre imaginé un amor de película, con un tío perfecto, dónde la protagonista era yo. Ahora que he crecido y he superado la niñez, me doy cuenta de que he despertado de esa fantasía ingrata, que se me rompió la copa de donde bebía, de la cual únicamente quedan los trozos de cristal en el suelo, repartidos sin un orden prévio, tirados sin control. Y yo pienso: ¡Que desvarío! ¿Verdad? Entonces, me pregunto: ¿Quién iba a decir que crecer iba a destrozar mis sueños, mis metas y mis ideales sobre el amor?
En estos momentos me encuentro como la niña que ayer fuí, recordando aquel maldito día en que me quitaron el chupete para dormir.
Ahora no espero a mi principe azul, voy en busca de aquella persona que este dispuesta a entregarme su vida, que quiera compartir conmigo su felicidad. No pido mucho, tan solo sentirme querida, tener cerca de mi a alguien que me cuide y que haga de mi una auténtica princesa. Que me entregue su amor día a día, que me dedique miradas de complicidad, brillantes sonrisas y dulces caricias.
Ahora no espero a mi principe azul, voy en busca de aquella persona que este dispuesta a entregarme su vida, que quiera compartir conmigo su felicidad. No pido mucho, tan solo sentirme querida, tener cerca de mi a alguien que me cuide y que haga de mi una auténtica princesa. Que me entregue su amor día a día, que me dedique miradas de complicidad, brillantes sonrisas y dulces caricias.
[Que estúpido esto de amar.]

1 comentari:
NO estes tristeeee que eres preciosaaa!!
Un bsoo
Publica un comentari a l'entrada