Vaya, vaya con las batallitas del dar y recibir: que si doy mucho y no recibo nada a cambio, que si dependiendo de lo que reciba daré, que si recibo pero no estoy seguro de devolver porque no sé que cosa me deparará el futuro, etc.
Qué, cómo y cuánto doy, otras de las preguntas que acaban por torturar cabezas; las dosis: si mucho o si poco, si demasiado o si lo suficiente, si será lo que el otro espera o si es simplemente lo que a uno mismo le gustaría... Cuanto lío, verdad? Y como esto, millones de pensamientos más en relación a los verbos dar y recibir, que pueden ser recíprocos o no.
Dar, dar, dar y dar, y mi pregunta es: ¿tú das para recibir? O das porque así lo sientes y realmente te apetece sin esperar nada a cambio? (Suspiro)
En temas del amor todo esto es muy complejo, porque al igual que se quiere, también a uno le gusta sentirse querido. ¿Quieres para que te quieran? O se quiere por amor al arte?
Cuándo uno siente y se trata de querer se da todo y más, pero el recibir no esta en nuestras manos y cuando se da y no se recibe, duele, y hay que asumir que esto a veces pasa, que es inevitable; aunque hay otras veces que se multiplica el dolor por dos y es cuándo lo recibido es contrario a lo que uno esperaba: es escuchar ese no cuando el sí era irrevocable, es abandonar el viaje aún teniendo hechas las maletas, es pasar del cielo al infierno en milésimas de segundo.
[Llegué a tus playas impuntual.]


2 comentaris:
El querer es una mierda. Es algo que aprendemos con el tiempo, ¿pero sabes qué? Seguimos queriendo a pesar de saber que las cosas puede que no nos salgan bien. Y no todo el mundo es así, no todos son como nosotras, que quieren fácilmente.
Mira hauries de donar el just per ser feliç i sent-ho segurament poc t'importarà si dones més o menys, i a part si ho ets molt segurament l'altre també ho serà, i sinó ho és, doncs millor que en cerquis un altre... la dissociació sentimental és el pitjo que hi ha...
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