"En el amor hay siempre un poco de locura; pero también hay siempre un poco de razón en la locura. Y yo, que soy amigo de la vida, pienso que las mariposas, las pompas de jabón y los hombres que son como ellas son los que más saben de felicidad. [...]" Así habló Zaratustra.

14 de novembre, 2010

Se me encoje el alma

Has sentido alguna vez miedo? No, no. No miedo a la oscuridad, ni a las cucarachas. Es un miedo diferente, es interior, de alguna manera es un miedo sentimental. Es miedo a perder a ese alguien, miedo a sentirte solo. Es pensarlo y temblar mirando a un punto fijo, notando como se te nubla la vista, como se te aguan los ojos. Cómo intentas gritar y no puedes porque la angustia te lo impide. Miedo a no ser sin el sujeto imprescindible que da sentido, miedo a echar de menos, miedo a pensar que, tarde o temprano, puede marchar. Que ya está haciendo camino, que se aleja.
Querer retenerte no arreglará nada, ese miedo a fallar me impide actuar. Miedo a perder la batalla, miedo a no tener el control.
El sentimiento de soledad es lo más cercano al calor humano, me hago compañía, yo a mi misma, porque sé lo que realmente necesito en cada momento y no necesito más. 
Y es que incluso en compañía puedes no sentir ese calor, puedes reprimirte, no ser tu, intentando siempre complacer al progimo regido por unas normas morales preestablecidas que se supone que hay que seguir. Pero cuándo reflexionas te das cuenta que tu lucha es en vano, pero no lo exteriorizas, no quieres admitirlo, no te atreves a sacarlo fuera y sigues intentando hasta que te das cuenta que la estupidez roza su límite y se convierte en ridículo y no encuentras nada a lo que aferrarte...


Que tus esfuerzos, sin valorar, se vuelven rutina de un día a día cansado. Cansada me siento yo de sentirme conmigo, cansada de no sentir a nadie más, cansada de desear soñar esa esperada reconciliación, ese perdón, esas palabras que prometan no volverlo a hacer más. Necesito que vengas i me abraces sin pensar en lo demás, sentir verdad en tu mirar, sinceridad en tu hablar...
Han vuelto a poder conmigo, me han vuelto a derrotar y es que cuando lo das todo quedas indefensa...


[Cuando las cosas se tuercen y ves que no puedes hacer nada por arreglarlo, lo mejor es dejarlo estar...]

3 comentaris:

Molon labe ha dit...

Fa temps algú em va dir que aquells qu mai ho han perdut tot no estan preparats per guanyar res, ja que no ho saben valorar, i que precisament a aquells que ho han perdut tot només els hi queda guanyar perquè més no poden perdre...

Filadora ha dit...

Te entiendo perfectamente niña, "El sentimiento de soledad es lo más cercano al calor humano" y buscas estar sola para que no te hagan daño.
Odio cuando después de intentar ser fuerte aún consiguen hacerme daño y odio aún más necesitar hacerme fuerte. Hoy casi he necesitado toda la tarde para olvidar una puñetera frase. Y seguro que ni se habrá dado cuenta del daño que me ha hecho. Pero en fin: "el que no ens mata ens fa més forts!" y siempre creo que existe más estupidez (o ignorancia) que maldad. Sin rencor pero a luchar. Tenemos que estar bién. No sólo bién. Muy bien.
Besos.

Joana ha dit...

Lo he sentido, y algunas veces, me ha costado "quitarlo" de mi vida.

"Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos. [...]
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón. [...]"
La gente que me gusta, Mario Benedetti.

Albert Einstein says:

"No pretendαmos que lαs cosαs cαmbien si siempre hαcemos lo mismo."

"Sin desαfíos lα vidα es unα rutinα, unα lentα αgoníα..."


Sαbiαs pαlαbrαs lαs de este hombre =]