"En el amor hay siempre un poco de locura; pero también hay siempre un poco de razón en la locura. Y yo, que soy amigo de la vida, pienso que las mariposas, las pompas de jabón y los hombres que son como ellas son los que más saben de felicidad. [...]" Así habló Zaratustra.

05 de novembre, 2010

Mis días y mis noches

A sido un placer despertarme hoy y verte a mi lado, ha sido un placer que me mirases con esos ojos y me besaras en la boca como haces siempre al despertar. Lo reconozco, me ha encantado. Me ha encantado ver amanecer a tu lado. Me ha encantado tu presencia, el verte tumbada a mi lado y que me susurraras mil tequieros al oído sin parar. Mirarte y sonreír con ilusión, igual que una niña tonta. Tú, tu y yo, yo y tu cuerpo, tu boca, tus labios, tu pelo, tus manos... Tu belleza enredada en mi.

De pronto miro el reloj, me levanto apurada, te digo que hacemos tarde y tu me contestas paciente que me quede un rato más y me intentas convencer. Lo logras, te hago caso. Me estiro y te abrazo y me fundo en ti y después yo no soy capaz de levantarme. Me tienes para siempre, soy tuya, no puedo desengancharme de ti. Eres esa droga que necesito día a día, que me absorbe, que no me deja pensar, ni reaccionar, que me tiene presa y no me deja vivir. Porque es que yo vivo para ti. Y si tu me miras yo me pierdo, me pierdo en tu mirada, en tu persona, en tu mente, cómo si estuviera dentro de ti. Desfallezco, pierdo el norte y la razón.



















"Ojalá", pienso. Y me compadezco, me doy cuenta que tan sólo me hago mal, que duele, que no ha pasado ni pasará. ¿Y sabes lo peor? Que despierto. y es entonces cuándo todo se queda en un simple y efímero sueño. Que no, que no me he amanecido junto a ti, que cuando he abierto mis ojos no había nadie conmigo. Estaba yo sola, en mi cama, con el despertador de fondo sonando. Ese ha sido el momento en que he vuelto al mundo real, a mi realidad, a mi rutina, a mi vida sin ti. Mi cabeza, al fin se ha serenado y me ha dicho Buenos días princesa, bienvenida de nuevo a este mundo cruel. Son las cinco de la mañana, tienes un largo camino por delante y toca ir a estudiar. Y así sigo mi jornada, formándome, dando siempre lo mejor de mi para obtener después una recompensa, para poder llegar a ser alguien algún día.  

Pero no quiero hablar de recompensas porque mi recompensa eres tu, mi deseo es tenerte a ti aquí y que puedas estar junto a mi, haciendo mi sueño realidad. 


¿Y qué hacemos si te quiero?

3 comentaris:

Molon labe ha dit...

Fa anys un savi va perdre mitja vida mirant a una noia, al final la noia el va veure i li va somriure, ell va ser l'home més feliç del mon, fins que va descobrir que en aquella mitja vida s'havia perdut de conèixer a tots el que l'havien envoltat... i va ser quan va dir "Pots desitjar l'impossible però val la pena no perdre de vista la realitat..."

Joana ha dit...

D'acors amb Molon, no és pot dir més clar.

Filadora ha dit...

Eso, qué hacemos?
Porqué de hacer, hemos de hacer algo. Eso esta claro.

"Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad. Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos. [...]
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón. [...]"
La gente que me gusta, Mario Benedetti.

Albert Einstein says:

"No pretendαmos que lαs cosαs cαmbien si siempre hαcemos lo mismo."

"Sin desαfíos lα vidα es unα rutinα, unα lentα αgoníα..."


Sαbiαs pαlαbrαs lαs de este hombre =]