Después de una bonita conversación escribo nuestro resumen (en primera persona) que dice así:
Tengo miedo. ¿Miedo? ¿A qué? Al amor. A volverme a enamorar y fracasar. No voy a decir que tengo miedo a que me hagan daño, sino, mejor diré que tengo miedo a hacerme daño yo, a mi, a mi misma, a mi persona. Porque si sufro no es culpa de nadie, tan solo mía. Así que, se puede decir que mi miedo es únicamente al dolor producido por amor. No quiero volver a sufrir y cómo bien sé, todo amorío tiene su parte dura, su cara oscura, aquella con la que no me quiero volver a encontrar.
Lo sé, nada es para siempre, o sí, quien sabe, pero normalmente a esta edad no, hoy en dia es difícil. Si me permites reconocerlo, yo, personalmente, no creo. Siendo sincera diré que los caprichos abundan y a menudo provocan confusión y, sin quererlo, rompen corazones a golpes de martillo. Pedacitos que poco a poco son reconstruidos. Mínusculos cachitos que caen, se pierden y no vuelves a encontrar y que en cada golpe extra, poco a poco se produce un incremento de dolor. Y de inseguridad. Y de miedo. Ese miedo a no ser capaz de superar la situación, a no poderme levantar de la caida. A estancarme. A morir en el intento, y por si fuera poco, en soledad.
[Conclusión: El miedo debe ser substituido por una dosis de coraje y valentía.]


2 comentaris:
La conclusión que haces es lo más importante. :)
"Ese miedo a no ser capaz de superar la situación, a no poderme levantar de la caida. A estancarme. A morir en el intento, y por si fuera poco, en soledad"
Qué cierto... Guapa (: Por fin encuentro un ratito para comentarte, ¡ya era hora! Pf, y dices que yo escribo bien, ¿sabes? Haha. ¿¡Tú qué!? Me superas de sobras.
Besaaaaaaazos!
Publica un comentari a l'entrada