Que buen sabor de boca! No pienses mal, que no es por el yogurt de fresa que me acabo de comer, sino por la gran reflexión que hice ayer al ver una 'penicula' (como dice mi abuela) en la 2. No sabía cómo se titulaba, ni siquiera la había visto empezar, pero decidí seguirla hasta terminar, haciendo caso al refrán de "No importa cómo empieza, sino cómo acaba". Vaya, no entendí el final, será que aún me queda mucho por aprender... No me disgusto porque ¿sabes lo que si capté a la perfección? El mensaje, la moraleja, la chicha que quería transmitir el film.
Nunca pierdas la sonrisa.
Luke, un prisionero que trabaja día y noche, que recibe golpes de sus superiores, que realiza todo lo que se propone y que, además, se ríe de las reglas impuestas.
Luke, un chico singular, emprendedor, inconformista, con coraje, indomable, que sigue sus ideales y lucha por ellos sin importarle las adversidades, que nunca se rinde y que siempre sigue siendo él mismo. No, eso no es todo, él tenia algo aún más importante, más valorable... Su sonrisa. Todo lo que hacía, lo hacía sonriendo, con sus mejores ganas. Si le mandaban, sonreía y lo hacía; si fracasaba, sonreía y volvía a intentarlo; si repetidamente se escapaba en busca de algo mejor sin importarle las consecuencias, sonreía y aprechugaba. Hasta el fin. Un muchacho peculiar que murió con su mejor sonrisa.
Nunca lo olvides, sonreir te llena de valentía, transmite seguridad, felicidad y hace de momentos duros, momentos dignos de recordar y no precisamente por lo agradables que sean, sino, por lo bonito que es pensar en aquella sonrisa digna de admirar.
[Al mal tiempo, buena cara y mejores resultados.]


2 comentaris:
Pues a poner buena cara (: Haha
Gracias por currarte tanto los comentarios en mi blog, bonita, haces que sonría un ratito ^^
A ver cuando te pillo por el MSN para hablar un ratejo.
Besazos!
(sabes cómo se llamaba la película?)
Si, el titulo del post:)
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